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La religión es un tema peliagudo a tratar… Y bueno… Que parece que ya me estoy disculpando antes de empezar.
Mi corta experiencia de vida me ha llevado a descubrir absolutismos y relatividades según variaba la distancia del sujeto observador al objeto observado.
Leamos:
VISIÓN PANORÁMICA
En España existe el cliché o la generalización (siempre dañina pero a veces acertada) de relacionar una postura política de derechas con la iglesia católica, apostólica y romana y por extensión con el matrimonio virgen heterosexual, valores tradicionales y los niños a cantar al coro de la parroquia (que no estaba tan mal, todo hay que decirlo).
Pues bien, al otro lado de los Pirineos, esto no ocurre. No se inmiscuyen tanto en guisos ajenos como elecciones y demás. De ser así nuestro gran PEQUEÑO Sarkozy (y me permito destacaros su curioso parecido con el malvado Lord Farquaad de Shrek) se habría tenido que enfrentar a un profundo duelo moral al pretender casarse en segundas nupcias con la bella Fiona, digo Carla. ¡Si ni siquiera “nuestra” doña Letizia llegó inmaculada al altar de la Almudena! ¡Válgamedios!

Es más, a veces los franceses se pasan de laicos y hace un tiempo quisieron impedir que las niñas musulmanas llevaran un pañuelo en la cabeza. ¡Si en España tuvieramos que ir confiscando crucifijos y rosarios…!
La principal preocupación de la iglesia católica, en este punto de la Historia, parece ser la conservación de la familia nuclear, que suena así como muy radiactivo. La fammiiillia, ¡Si diría que está hablando el mismísimo Corleone! Recordemos aquellas palabras que nos dijeron: Amaos los unos a los otros, …menos los chicos a los chicos, las chicas a las chicas, ni a l@s drogadict@s, l@s put@s, l@s enferm@s, l@s pres@s, l@s pobres o l@s ancian@s. Bueno, a l@s niñ@s os podéis arrejuntar que los jueces no dicen nada.
Yo me dije: “Joder, qué porcentaje de la humanidad más reducido me queda, vaya mieeerda de religión! ¿No eramos todos hermanos, hijos de un mismo dios padre?” Todopoderoso, eso sí. “Me parece que está religión no me va (cual par de zapatos estrechos.” Así que todo lo que nos enseñó el Patato, el profe de reli, se debió de perder en la basura con los más tempranos y pecaminosos profilácticos.
ZOOM
El mes pasado estuve de viaje en Tailandia y Camboya, dos países mayoritariamente budistas. Esta religión se basa en buscar la iluminación para liberar del sufrimiento a todos los seres. Mola ¿no?
Que yo no digo que los obispos no recen por nosotros… Pero los monjes incordian menos. Además son claramente más humildes. Vestidos con una túnica y alpargatas caminan por la calle con un saco en el que guardan la comida que les da la gente, que queda más humano que marcar una equis en una casilla de la declaración de la renta. Vamos, es la impresión que yo obtuve tras este acercamiento cultural.
VISIONADO
Total que al volver a España (empalmando un viaje con otro) encendí el televisor, que a veces no sé ni para qué, y me encontré con las agresiones propiciadas por parte de los “chinos” a los “tibetanos”. Se me encogió el alma justo un segundo después de saborear un extraño regusto agridulce, como de orgullo.
Claro que sí. ¡El credo a la calle! Yo si fuera monja dejaría de hacer repostería, me calzaría unas chancletas y a defender al pueblo. Viva la solidaridad, vivan los curas rojos y los monjes naranjas.
REVELADO
Tras estas palabras, que no son más que mi humilde opinion, sólo deciros que qué bien que existan muchas (dejémoslo en varias) opciones donde elegir, tanto espiritual como ideológicamente. Y que escojáis la que mejor os quede, la que os haga más felices.
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